La tan esperada reforma del sistema de cuidados en Alemania ha vuelto a retrasarse. La Ley de Cuidados a Largo Plazo (PNOG, por sus siglas en inglés), que pretendía reformar el sistema de financiación de los cuidados a largo plazo en el país, debía presentarse ante el gabinete federal el 29 de julio de 2026. Sin embargo, una remodelación del gobierno impidió su aprobación, y ahora el proyecto de ley está previsto para la reunión del gabinete del 2 de septiembre de 2026. Para las familias alemanas que cuidan de un familiar anciano o enfermo, el mensaje práctico es claro: por ahora, nada cambia y las normas vigentes sobre las prestaciones por cuidados se mantienen durante el verano.
Por qué la reforma del sistema de salud no se presentó en su fecha prevista de julio.
El PNOG ya se había pospuesto de la primavera a julio antes del último retraso. La fecha de julio se eliminó cuando la coalición reorganizó a sus ministros. Nina Warken dejó el Ministerio de Salud para pasar a la Cancillería, y Carsten Linnemann juró como nuevo Ministro Federal de Salud el 29 de julio de 2026. Cubrimos ese cambio en detalle en nuestro informe sobre el Reorganización del gabinete de Merzy este artículo analiza únicamente lo que significa esta reorganización para la propia ley de cuidados.
La llegada del nuevo ministro, pocos días antes de la decisión prevista del gabinete, hizo prácticamente imposible cumplir con el calendario original. Linnemann heredó un borrador redactado por su predecesor, y las asociaciones de atención a personas mayores han dejado claro que esperan que lo revise y lo modifique sustancialmente antes de que siga adelante. Esta revisión es la principal razón por la que la reforma de la atención a personas mayores figura ahora en la agenda de septiembre en lugar de la de julio.
Así es como luce el nuevo horario.
Según la publicación especializada Altenheim, la reunión del Consejo de Ministros sobre la Ley de Normas de Construcción (PNOG, por sus siglas en inglés) está prevista para el 2 de septiembre de 2026, y se espera que las sesiones parlamentarias comiencen el 10 de septiembre, justo después del receso de verano. Estas fechas son definitivas solo sobre el papel. Organizaciones del sector, como la VDAB, han instado al gobierno a que las respete para evitar más retrasos en la reforma, mientras que otros grupos han advertido sobre los riesgos de precipitar cambios que aún requieren trabajo.
El calendario también incluye una condición clara. Varias asociaciones afirman que solo apoyarán la fecha de septiembre si Linnemann revisa sustancialmente el borrador, en particular las partes relativas a las normas salariales colectivas y a las limitaciones de las visitas de asesoramiento y los servicios de asistencia. En otras palabras, la fecha de septiembre depende de un acuerdo político que aún no existe, y no se puede descartar un nuevo aplazamiento.
Lo que cambiaría el borrador
El borrador del PNOG no es una actualización menor. Incluye una reestructuración del Pflegegeld, el subsidio en efectivo para cuidados que se paga a las personas que reciben atención domiciliaria en lugar de en una institución, y apunta a mayores contribuciones al seguro obligatorio de cuidados. También propone presupuestos de cuidados más sencillos y servicios de apoyo combinados, ideas que algunas aseguradoras de salud han elogiado y han pedido al gobierno que no las debilite.
El trasfondo es económico. El seguro de asistencia social alemán, el Pflegeversicherung, registra un déficit que, según informes generalizados, ronda los 4.2 millones de euros para 2026. Este déficit es el motor de toda la reforma, ya que el sistema necesita mayores ingresos por cotizaciones o una reducción del gasto para mantenerse solvente. La dificultad política reside en que casi todas las opciones afectan directamente a los hogares, lo que explica en parte la dificultad para aprobar la ley.
El seguro de cuidados se financia mediante contribuciones a la nómina compartidas entre empleados y empleadores, con un recargo para quienes no tienen hijos. Por lo tanto, cualquier aumento en la tasa de cotización se reflejaría en las nóminas de todo el país, razón por la cual el gobierno ha actuado con cautela. Al mismo tiempo, el número de personas que necesitan cuidados sigue aumentando a medida que la población envejece, por lo que la presión sobre el sistema es estructural, no temporal, y no se aliviará por sí sola.
Qué significa esto para las familias de expatriados con necesidades de cuidados
Por ahora, la situación se mantiene sin cambios. Dado que la reforma del sistema de cuidados no ha sido aprobada por el gabinete, no hay cambios inminentes en el subsidio por cuidados ni en las cotizaciones al seguro de cuidados. Las familias que ya reciben una prestación por cuidados seguirán recibiéndola según las normas actuales, y la tasa de cotización en su nómina no se verá afectada por este proyecto de ley. Si tiene previsto cuidar a un familiar o pareja en las próximas semanas, puede basar su planificación en las cifras actuales.
Aún vale la pena seguir de cerca el debate de septiembre, especialmente si dependes del subsidio por cuidado en efectivo o de las visitas de asesoramiento a domicilio, ya que ambas son áreas que el borrador tocaría. La presión general sobre el sistema es real, como lo demuestra nuestro informe sobre Costos récord de residencias de ancianos Las pruebas indican que es probable que en el futuro se produzcan mayores contribuciones. La reforma se ha retrasado, no cancelado, por lo que lo más sensato es considerar las normas actuales como estables este verano, sin perder de vista las propuestas que presente el nuevo ministro al gabinete en septiembre.
