La opinión pública rusa se vuelve radicalmente contra Alemania
Una nueva encuesta realizada por el único instituto de encuestas independiente de Rusia, el Centro Levada, revela un cambio drástico en la percepción pública rusa sobre las relaciones internacionales. Por primera vez en más de una década, la mayoría de los rusos considera a Alemania como la nación más hostil hacia su país. Según datos recopilados entre el 22 y el 28 de mayo, el 55 % de los encuestados señaló a Alemania como un adversario principal. Esto marca una diferencia significativa con respecto a años anteriores, cuando Estados Unidos encabezaba sistemáticamente la lista.
En segundo y tercer lugar en la nueva clasificación se encuentran el Reino Unido (49%) y Ucrania (43%), respectivamente. Estados Unidos, considerado anteriormente como el principal enemigo de Rusia por el 76% de los encuestados en 2024, ha descendido a tan solo el 40%. Este cambio coincide con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y una aparente reestructuración de la postura de Washington respecto a la guerra en Ucrania.
La presidencia de Trump altera el sentimiento ruso
Una de las principales razones citadas para la repentina disminución del sentimiento antiestadounidense entre los rusos es el cambio de política bajo la administración Trump. A diferencia de su predecesor, Joe Biden, Trump ha cuestionado constantemente el apoyo militar y de inteligencia de Estados Unidos a Ucrania. Culpó públicamente al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de intensificar el conflicto e incluso lo humilló durante una reunión televisada en la Casa Blanca en febrero. Poco después de ese encuentro, Trump publicó en sus redes sociales que Zelenski podría regresar "cuando esté listo para la paz", una declaración que tuvo una acogida positiva entre muchos en Rusia.
El resultado ha sido un impulso significativo en la opinión favorable de Rusia sobre Estados Unidos. En marzo, se informó que el número de rusos que expresaban una opinión positiva de EE. UU. se duplicó. El momento de este cambio de sentimiento coincide estrechamente con la encuesta de Levada, lo que refuerza el vínculo entre la evolución de la política de Washington y la opinión pública de Moscú.
Alemania emerge como blanco de hostilidades
En contraste con el cambio de opinión sobre Estados Unidos, la reputación de Alemania se ha deteriorado drásticamente entre la opinión pública rusa. La encuesta de Levada sugiere que muchos rusos asocian ahora a Alemania con una hostilidad agresiva hacia su nación. Esta opinión se ha visto influenciada en parte por el firme apoyo de Berlín a Ucrania, que incluye ayuda militar, sanciones a Rusia y una condena vehemente de la guerra.
Si bien Washington ha suavizado su retórica bajo el mandato de Trump, Alemania ha mantenido una postura firme de apoyo a Kiev. Los analistas creen que esta firme postura ha elevado el perfil de Alemania en los medios estatales rusos como símbolo de la resistencia europea a las acciones de Moscú. Sumado a las narrativas antioccidentales generalizadas en televisión y plataformas en línea, la opinión pública ha seguido el mismo camino.
Aliados de confianza: Bielorrusia, China y Corea del Norte
La misma encuesta también preguntó a los rusos qué países consideraban los amigos más cercanos de su nación. Bielorrusia ocupó el primer lugar, con el 80 % de los encuestados considerándola un aliado clave. Le seguía China con el 64 %, India con el 32 % y Corea del Norte con el 30 %.
La creciente admiración por Corea del Norte, en particular, es sorprendente. En comparación con el año anterior, el porcentaje de rusos que consideran al régimen de Pyongyang un aliado se ha duplicado. Los observadores señalan que esto podría estar relacionado con informes sobre el despliegue de soldados norcoreanos para apoyar a las fuerzas rusas en Ucrania, un detalle ampliamente cubierto por los medios de comunicación estatales.
El Centro Levada enfrenta presión gubernamental
El Centro Levada, que realizó la encuesta, ha estado bajo intenso escrutinio durante años. En 2016, fue catalogado como "agente extranjero" en virtud de la controvertida legislación rusa dirigida a organizaciones con supuestos vínculos con financiación internacional. A pesar de estos desafíos, el instituto sigue siendo una de las pocas fuentes fiables para el seguimiento de la opinión pública rusa.
Su metodología, basada en entrevistas directas con 1,613 ciudadanos rusos en todo el país, ofrece una perspectiva sobre la evolución de las actitudes nacionales en medio de las tensiones geopolíticas actuales. Si bien los resultados no reflejan la política oficial del Estado, ponen de relieve cómo la percepción pública continúa cambiando en respuesta a los acontecimientos internacionales y la propaganda nacional.
Un nuevo eje de desconfianza
Los resultados de la encuesta marcan un nuevo capítulo en la visión que los rusos tienen del mundo exterior. Con Alemania sustituyendo a Estados Unidos como principal adversario ante la opinión pública, el foco de hostilidad se ha desplazado claramente hacia Europa. Mientras tanto, la percepción favorable de los aliados autocráticos aumenta considerablemente, lo que revela una alineación ideológica y política más profunda que se está configurando en las relaciones exteriores de Rusia.
A medida que la guerra en Ucrania se prolonga y las divisiones diplomáticas se profundizan, estas tendencias en la opinión pública podrían influir aún más en la actitud de Rusia hacia Occidente y, posiblemente, influir en las decisiones políticas de Moscú. Este cambio de opinión también podría complicar los esfuerzos de diálogo o diplomacia entre las capitales europeas y el Kremlin, especialmente dado que el apoyo a Ucrania sigue siendo un factor determinante en las relaciones entre Occidente y Rusia.
