Polonia y los países bálticos han reafirmado su firme compromiso de apoyar a Ucrania en su lucha contra la agresión rusa. En una reciente declaración conjunta publicada en Frankfurter Allgemeine ZeitungLos embajadores de Estonia, Letonia, Lituania y Polonia respondieron a un llamado de tres destacados políticos alemanes de estados orientales que pedían intensificar los esfuerzos diplomáticos para resolver el conflicto en curso entre Rusia y Ucrania.
Los dirigentes alemanes, Michael Kretschmer, ministro-presidente de Sajonia (CDU), Dietmar Woidke, ministro-presidente de Brandeburgo (SPD), y Mario Voigt, presidente de la CDU en Turingia, habían instado al gobierno alemán a adoptar una postura diplomática más activa. Abogaron por unas negociaciones más enérgicas con Rusia para poner fin a la guerra. Sin embargo, los embajadores subrayaron que tales esfuerzos no deberían realizarse a expensas de la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
“Nada sobre Ucrania sin Ucrania”
Los embajadores subrayaron que cualquier negociación de paz debe respetar la autonomía y el poder de decisión de Ucrania y reiteraron el principio de “nada sobre Ucrania sin Ucrania”. Los embajadores criticaron los llamamientos a un alto el fuego y las negociaciones que puedan desembocar en compromisos desfavorables para Ucrania, advirtiendo que tales propuestas podrían debilitar la posición del país y favorecer la agresión rusa.
Según la declaración conjunta, la negativa de Rusia a entablar negociaciones de paz demuestra que Moscú considera las presiones diplomáticas externas como signos de debilidad. Los embajadores señalaron los conflictos anteriores en Georgia y Moldavia, donde las violaciones de la soberanía rusa nunca fueron abordadas en su totalidad, como advertencia contra las concesiones que podrían envalentonar aún más a Moscú.
Apoyo a las aspiraciones de Ucrania de ingresar a la OTAN y la UE
Además de reafirmar su apoyo a la lucha de Ucrania por la independencia, los embajadores subrayaron el compromiso de sus países con la integración euroatlántica de Ucrania. La declaración conjunta respaldó firmemente la futura membresía de Ucrania tanto en la OTAN como en la Unión Europea, y aplaudió las reformas que está llevando a cabo el país a pesar de la guerra en curso.
En la declaración también se pidió que se siguiera prestando ayuda económica, militar y humanitaria a Ucrania, destacando que defender a Ucrania redunda en beneficio de toda Europa. Los embajadores advirtieron contra la idea de permitir que Rusia divida a Europa en esferas de influencia, estableciendo paralelismos con períodos oscuros de la historia europea.
Respuesta a los llamados a la diplomacia
En el llamamiento original de Kretschmer, Woidke y Voigt se pedía a Alemania que asumiera un papel de liderazgo en la búsqueda de soluciones diplomáticas al conflicto. Sin embargo, los embajadores replicaron que el gobierno ucraniano ya había mostrado su disposición a negociar, y señalaron el plan de paz de Ucrania, con el que Moscú se ha negado sistemáticamente a participar. Advirtieron que las negociaciones impuestas a Ucrania sin abordar la causa fundamental del conflicto (la invasión rusa) serían ineficaces y potencialmente peligrosas.
Los embajadores señalaron que las negociaciones no deben socavar el derecho de Ucrania a la legítima defensa y destacaron la importancia de exigir responsabilidades a Rusia por los crímenes de guerra y garantizar reparaciones por la destrucción y el sufrimiento causados por la guerra.
Oposición a los llamamientos a un compromiso con Rusia
La respuesta de los diplomáticos bálticos y polacos se produce en medio de un creciente debate en Alemania sobre la búsqueda de una solución diplomática al conflicto, especialmente tras las elecciones estatales en las que ganó terreno el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Algunas figuras políticas alemanas han pedido que se ponga fin al apoyo militar a Ucrania, sugiriendo que Alemania debería centrarse en los esfuerzos diplomáticos. Esto ha dado lugar a un intenso debate político en Alemania sobre la forma más eficaz de lograr la paz.
Sin embargo, los representantes polacos y bálticos siguen convencidos de que es esencial seguir presionando a Rusia. Argumentan que unas negociaciones o un alto el fuego prematuros sólo darían a Rusia tiempo para reagruparse y podrían prolongar el conflicto. Los embajadores subrayaron que cualquier resolución debe ajustarse al derecho internacional y garantizar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.
Una solidaridad europea más amplia
La declaración conjunta refleja también una solidaridad más amplia de toda Europa con Ucrania. Los embajadores señalaron que su postura es compartida por otros vecinos europeos, especialmente los países nórdicos. Pidieron que se mantengan las sanciones contra Rusia y se adopten medidas para impedir que se las eluda, así como esfuerzos para llevar ante la justicia a los responsables de la guerra y las atrocidades asociadas.
Polonia y los países bálticos han estado entre los partidarios más firmes de Ucrania desde que comenzó la guerra, proporcionándole ayuda militar sustancial, aceptando grandes cantidades de refugiados ucranianos y abogando por la plena integración de Ucrania en las instituciones europeas y transatlánticas.
Un largo camino hacia la paz
Los embajadores concluyeron reconociendo la extraordinaria capacidad de resistencia del pueblo ucraniano. Afirmaron que la lucha continua de Ucrania por la independencia no es sólo una cuestión de supervivencia nacional, sino una lucha más amplia por los valores democráticos y la estabilidad internacional. Destacaron que a Europa le conviene seguir apoyando a Ucrania con toda su fuerza para contrarrestar las ambiciones imperialistas rusas.
La declaración conjunta pone de relieve la profunda división que existe en Europa sobre cómo abordar la guerra en Ucrania: algunos abogan por soluciones diplomáticas inmediatas y otros insisten en que se mantenga la presión militar y económica sobre Rusia hasta que la guerra termine definitivamente a favor de Ucrania. Mientras se intensifica el debate, Polonia y los estados bálticos son claros en su mensaje: cualquier paz debe ser justa, duradera y respetar la soberanía de Ucrania.
